Cómo Usar Ilustraciones Para Predicar con Poder por Bryan Chappel

CHAPELL, Bryan. Cómo Usar Ilustraciones Para Predicar con Poder. Michigan: Portavoz, 2011

Hoy en día como predicadores somos enfrentados con una exigencia bastante grande a la hora de predicar. Hay bastantes factores que complican la predicación.

Los predicadores a menudo se inclinan por el uso de un lenguaje complejo y arcaico que la persona común no se siente atraída y no comprende. La mayoría de los sermones de hoy son muy monótonos, cansinos, carentes de interés y pacíficos. Cuanto a los temas, muchas de las predicaciones son irrelevantes no trayendo ninguna solución para los problemas diarios, complicando mas la mente con problemas teológicos. La predicación carece de valentía. El predicador no se sabe comunicar. La predicación no produce cambios en las personas. La predicación es demasiado enfatizada.

Los miembros se quejan al decir que con frecuencia los sermones tienen muchas ideas complejas. Los sermones contienen mucho análisis y pocas respuestas. Los sermones son demasiado formales y muy impersonales. Los sermones usan demasiada jerga teológica. Los sermones son demasiado proposicionales y con pocas ilustraciones. Muchos sermones sencillamente llegan a un callejón sin salida y no ofrecen directrices para el compromiso con la acción.

La predicación se puede tornar mas liviana se empleamos ilustraciones que hagan comprender de una forma amena las verdades expuestas por la palabra de Dios.

Hay una jerarquía narrativa a tener en cuenta: Novelas, alegorías, Parábolas, Ilustraciones, Alusión, Ejemplo, Analogía y Figura de Dicción.

De toda esta jerarquía la predicación que comunica la poderosa y viviente Palabra de Dios de una forma más eficaz a los oyentes es la ilustración.

Una ilustración es una historia de la vida real dentro del sermón cuyos detalles (ya sean claramente dichas o extraídas de la imaginación) permiten a los oyentes identificarse con una experiencia que elabora, desarrolla y explica principios espirituales. A través de los detalles de la historia, el oyente es capaz de entrar imaginariamente en una experiencia en la que una verdad sermónica puede ser observada.

La diferencia fundamental entre la ilustración y los demás tipos de narración tiene que ver con la invitación que es echa al oyente para entrar en la historia.

Hay varios tipos de predicación: Inductiva; Se centra en dilemas huanos particulares, problemas personales, o preocupaciones comunes que ayudan al oyente a descubrir verdades espirituales

Deductiva; Intenta probar principios doctrinales antes de hacer aplicaciones especificas.

Otros ejemplos serian la predicación narrada y los sermones de la vida real.

Más que nadie los predicadores deberían saber que las experiencias que enseñan mueven y motivan mas allá que las declaraciones doctrinales.

La mejor predicación no descansa solo en apelaciones intelectuales porque la Biblia enseña que somos más que seres con pura mente. Los predicadores tienen que alcanzar el corazón, porque del corazón mana la vida.

Las ilustraciones despiertan emociones, estimulan nuestras decisiones. No tomamos decisiones únicamente en base a lo que conocemos sino también a lo que sentimos acerca de lo que conocemos.

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